Para nadie es un secreto que los medios de comunicación son reprimidos en todo el mundo, en algunas partes los reprimen en una forma directa, como por ejemplo Venezuela, en donde su presidente Hugo Chávez ha cerrado diversos medios de comunicación como Radio Caracas Televisión y otros 119 medios más entre emisoras, medios escritos y televisivos. En algunas partes, como en nuestro país, sucede pero de manera indirecta. Un ejemplo podría ser la revista Cambio, una revista que pertenecía a la Casa Editorial El Tiempo y que cuando reveló el famoso escándalo de Agro Ingreso Seguro, fue sacada de circulación en el país bajo el pretexto de que no era rentable. Seguramente la revista pagó el precio de algún favor político, porque ese cuento de que habían problemas económicos, se lo comen pocos. Lo más triste del caso es que dejamos acabar una de las revistas de periodismo de denuncia, así como así, de la noche a la mañana.
Dentro de la Declaración Universal de los Derechos Humanos está incluido un artículo en donde se habla de la libertad de expresión: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” (Artículo 19, DDHH), quedan preguntas al aire cómo: ¿Predomina más el interés personal o intereses políticos sobre algo que se debe respetar a nivel mundial? ¿Si está estipulado en algo tan importante y tan serio como lo son los DDHH, por qué nadie hace nada para que este derecho se respete? Es algo muy paradójico que dentro de la mayoría de derechos que poseen las personas, siempre nos hablen y nos mencionen que somos seres autónomos y que tenemos libertades, es paradójico que haya leyes que protejan el libre pensamiento y que luego esas leyes sean las que te perjudiquen, te envíen a prisión y tengas que pagar una multa bastante alta por ir en contra de corriente.
En el caso del periodista Augustín González, considero que nuevamente se ataca y se reprime a las personas que piensan diferente, nuevamente es censurado un medio en el mundo, nuevamente predominan intereses políticos y personales, nuevamente se infunde miedo a los diferentes medios de comunicación, nuevamente nos demuestran que estamos desamparados, nuevamente el estado, aquel que vela por nuestros “Derechos”, nos dice que si nadamos en contra de la corriente, pagaremos las consecuencias. Es inaudito que personas que no le han hecho nada al país, que personas que le ayudan a Colombia a pellizcarse un poco, sean los que tengan que estar en cárceles, sean los que son amenazados de muerte y sean los que se tengan que callar, pero personas que llevan muertos encima, personas que contribuyen a los ríos de sangre en Colombia, personas que roban casi que en frente de nuestras narices, sean nuestros gobernantes.
¿Debemos agradecer que no estemos en un país como Venezuela o México en donde cierran un medio porque se les da la gana o en donde matan periodistas así porque sí? Creo que no. Para morir no tiene que dejar de latir el corazón o cosas así, con que obliguen a una persona a estar callada o a cohibirse de sus diferentes expresiones, esta persona ya murió, no en vida, pero sí en alma. Aunque digan que el gobierno nacional protege y da todas las garantías para que seamos personas libres, expresemos nuestras opiniones sin ser perseguidos y nos pinten la idea de que vivimos en un país donde se respetan los DDHH la realidad es otra. Los políticos son los dueños de los principales medios de comunicación colombianos, estos son manipulados y solo son utilizados para diversos finos, menos el de informar. Tal vez esa la razón del por qué vemos y escuchamos noticias inútiles todos los días, mientras nos tapan la realidad que vive Colombia a diario. Al periodista le imponen lo que debe hacer, le controlan el contenido de la información, debe guardarse tantas verdades, pero, ¿eso no atenta contra la libertad de expresión?
Para ejercer periodismo uno debe ser respetado y deben ofrecer todas las garantías para que este sea honesto y de a conocer las cosas como verdaderamente son y mientras se siga violando y no se haga respetar la libertad de expresión, seguiremos condenados a que los que manejan el país nos sigan mostrando lo que ellos quieren que veamos y tarde que temprano el miedo se apoderará y serán cohibidos los pocos que aun nos quieren hacer caer en cuenta de la realidad en que vivimos.
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